12 jul 2018

Relato parte I - Sed de medianoche.


Relato parte I - Sed de medianoche...

Sed de medianoche

Por Mara López

Abombado desperté, y observé el reloj de caoba colgado en la sala de estar que sonó indicando la medianoche en aquellos viejos números romanos.
Fue en aquel instante donde mi garganta comenzó a sentir esa extraña sed. Mis pupilas se dilataron suavemente, mientras mi olfato percibió hasta la más mínima partícula de olor, mis oídos se agudizaron hasta el extremo de escuchar aquellas voces extrañas, las mismas que me condujeron hacia aquel callejón oscuro y frió. Donde de pronto una figura apareció y todo se volvió paranoia, colmillos, veneno, piel, éxtasis y sangre.
El depredador alerta rugió dentro de mí, era imposible de dominar, solo podía sentir ese instinto animal que pedía a gritos salir, hasta que la vi. Era la flor más hermosa de aquella ciudad en medio de tanta oscuridad.
Por un instante sentí vencer al animal que llevaba dentro, pero fue solo eso, un instante. Bajé corriendo por las calles de adoquines, tomé su cuello entre mis manos, y rocé al fin sus labios. Observé su cara invadida por el miedo, mientras una guerra surgía dentro de mí. Sabía que tenía que ser fuerte, debía detenerme, no quería dañarla, porque al fin y al cabo fue el calor de su cuerpo el que me mantuvo racional por años en este temible tártaro. Al abrazarla, una lágrima corrió lentamente por mi rostro y mi boca emitió aquel oxidado “perdón”. Lo que olfateé en aquel instante ni el amor lo pudo contener. Un frenesí recorrió mi cuerpo, y mis dientes blancos surgieron clavándose como puñales sobre su cuello, y deseando tenerla por siempre conmigo metí el veneno en sus venas, para así hacerla mía al más dulce placer.
Ahora el reloj marca la medianoche y la sed no es solo mía…

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